Peugeot 5008

Los SUV son el segmento de moda, no hay más que ver las novedades más importantes de los últimos salones y de los que todavía están por celebrarse. El concepto SUV no es nuevo precisamente, pero de unos años a esta parte ha pegado tan fuerte que ha llegado a someter a su ‘embrujo’ a marcas como Bentley, Jaguar e incluso Lamborghini. Aunque estos ya tuvieron un aparato del estilo, el LM002, pero bastante más radical en el terreno off road que el futuro Lamborghini Urus.

El caso es que los SUV han hecho mucho más que provocar la entrada en el segmento de fabricantes completamente contrarios a este tipo de coches, los SUV han mutado la industria del automóvil al completo. Su efecto está siendo tan demoledor que han terminado con segmentos totalmente establecidos, como el de los sedanes generalistas o el de los monovolúmenes. Todo aquel segmento que se mantiene en pie se han tenido que adaptar o bien, sufrir una metamorfosis sorprendente.

Metamorfosis que ha sufrido precisamente nuestro protagonista, el Peugeot 5008, el cual he podido conducir gracias al evento ‘SUV Trophy Peugeot 5008’ realizado en Madrid hace unas semanas por la revista Autopista y la propia Peugeot. No fueron muchos kilómetros, un mero contacto, pero lo suficiente para sacar algunas conclusiones.

Peugeot 5008. Historia de una metamorfosis

Peugeot 5008 2009

Cuando Peugeot lanzó el 5008, lo hizo en formato monovolumen de siete plazas allá por 2009. Por aquellos años, los monovolumen tenían buena cuota de mercado y todos los fabricantes tenían uno. Los fabricantes generalistas claro, aunque Mercedes tuvo algo parecido a un monovolumen con el Clase R, puesto en circulación en 2006. Además, el Peugeot 5008 era un monovolumen tirando a grande, con 4.530 milímetros de longitud, 1.835 mm de ancho y una batalla de 2.730 milímetros.

Ahora, el Peugeot 5008 tiene de monovolumen la sombra y la denominación, porque el cambio es brutal. En lugar de seguir el camino que tomó Renault, que ha ‘crossoverizado’ el Espace, los del león han tomado las de Villadiego tirando todo a ala basura y haciendo un coche completamente nuevo. Y lo han hecho a los grande, con un diseño rompedor y llamativo, con tecnología y con buenas soluciones. Es un coche que cuanto más miro, más me gusta.

Peugeot 5008

Es imposible negar que desprende personalidad desde cualquier ángulo, destacando entre el resto de coches de la carretera. Puede que no pienses lo mismo que yo, pero tienes que ver el coche en vivo y en directo para apreciar cada detalle, sobre todo, para ver su habitáculo, más propio de una nave espacial. Personalmente ya pude probar y disfrutar de sus formas en una ocasión que pude probar el Peugeot 3008, pero no por ello vamos a dejar de destacar lo llamativo de su diseño.

Y no sólo llamativo, sino cómodo y agradable tanto al tacto, como a la vista. La sensación general es muy buena y el nivel de acabado respetable. En Peugeot se están luciendo con unos resultados de escándalo.

SUV Trophy Peugeot 5008. ¿Qué nos tenían preparado?

Peugeot 5008 SUV Trophy

Peugeot y la revista Autopista habían preparado un evento interesante en pleno centro de Madrid. El lugar elegido fue el Autocine Madrid, a unos cientos de metros de las cuatro famosas torres. Evento en el que nos esperaban una serie de actividades para entretener al personal como el típico briefing (nos vendieron el coche, literalmente), unas preguntas sobre la marca con premio al que más respondiera correctamente y una competición donde había que meter unas maletas de diferentes tamaños en el menor tiempo posible, en el maletero de un 5008.

No obstante, lo mejor venía al final, que era ponerse a los mandos del Peugeot 5008 para un recorrido por carretera y posteriormente, un pequeño circuito tipo off road para que pudiéramos comprobar cómo se comportaba el coche por ese terreno. Divertido, no voy a negarlo, pero corto. Muy corto. Con las ganas de llevármelo más tiempo y probarlo debidamente me marché a casa.

Cuando llegó el momento de subirnos a los coches, me tocó un Peugeot 5008 GT Line con el motor diésel de 150 CV y cambio manual de seis relaciones. Venía bien equipado, con techo practicable y navegador, además de todo lo que trae el acabado GT Line, uno de los más completos.

La prueba. Corta pero intensa

Prueba Peugeot 5008

Abro la puerta, subo y cierro. Un sonido apagado aísla del exterior al pasaje y nos deja frente a un volante de formas extrañas, pero sorprendentemente cómodo de manejar y agarrar. Estoy completamente enamorado de ese volante. Por encima de él, la instrumentación digital personalizable. El selector del cambio queda elevado y muy a mano y tanto volante como asiento tienen buenos reglajes, acompañado de un buen tacto general del resto de mandos. Ni siquiera he arrancado el motor y ya me gusta.

Dicha sensación se mantiene una vez en marcha. El motor no se deja notar pues ni vibra ni suena. No hay un patadón enorme, no te empotra contra el asiento, pero empuja bien y corre lo suficiente para cumplir con las expectativas de la gran mayoría de compradores. De todas formas lo mejor viene del resto, con una suspensiones que siendo cómodas contienen la carrocería bastante bien, pudiendo rodar por asfalto roto como si fuera una lista autopista.

Interior Peugeot 5008

El motor funciona bien a bajo régimen, también a medio régimen, pero como diésel que es pierde fuelle a tope de vueltas. Aunque también es verdad que cuando llegue a ese nivel de revoluciones vas más rápido de lo que deberías, siendo un propulsor que no merece la pena pasar de las 3.000 revoluciones. Quizá 3.500 rpm en alguna ocasión, pero no más. Podríamos seguir a un ritmo muy alto si quisieramos (y la normativa nos dejara) porque el Peugeot 5008 da muchísima confianza en todo momento, con muy buen tacto de la dirección, manejada por el citado volante, así como del pedalier y selector del cambio.

Hay un botón que activa el modo Sport, que endurece y hace más rápida la dirección (eléctrica) y modifica la respuesta del motor al acelerador, con un motor más rápido de reacciones y que respondía con más celeridad al pedal. Se nota bastante su funcionamiento y al final, se quedó todo el rato encendido ya que me resultó más satisfactorio que en modo normal.

Poco tiempo tuvimos para toquetear el equipo multimedia, pero su funcionamiento es sencillo. Cada botón (o tecla, como lo llaman en la marca) da acceso a un sistema en concreto que se maneja desde la pantalla táctil central.

Circuito off road. Bastante capaz, pero sin pasarse

Peugeot 5008 off road

Después de rodar por carretera y de comprobar lo agradable que resulta el Peugeot 5008, tocó meterlo en un terreno algo menos benévolo. Habían preparado un pequeño circuito off road (muy pequeño) donde poder probar cómo se comporta el coche. No era un circuito extremo evidentemente, pero si interesante.

Tenían montado un tramo que simulaba cruces de ejes, un pequeño peralte para comprobar inclinación, un montículo bacheado y una fuerte subida, con bajada a juego donde poder usar el control de descensos. En todos los ejercicios salió airoso sin golpear bajos, ni con reacciones raras. Las cotas todo terreno son mínimas, lógicamente, pero se puede maltratar fuera del asfalto a pesar de que no es su fuerte.

Peugeot 5008 control de descenso

No estaría mal tenerlo unos días para poder testearlo más detenidamente, pero las sensaciones generales son muy buenas y a pesar de no ser mi tipo predilecto de coches, he de decir que me ha gustado.

Fotos SUV Trophy Peugeot 5008

Fotos del Peugeot 5008

Fotos del Peugeot 5008 en el circuito off road

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here