Ferrari 365 GTB/4

El automóvil moderno ha perdido lo que muchos denominan como ‘pasión’ o como ‘romanticismo’. Conceptos que una persona normal, un conductor cualquiera ajeno al mundo del automóvil, no termina de comprender. ¿Cómo una máquina puede ser romántica? Ciertamente, difícil de explicar.

No obstante, ciertas historias pueden dar una idea de porque el automóvil se siente tan pasional, tan ‘visceral’. Obviamente, un vehículo medio como un Peugeot 308 o un SEAT Ibiza, no tienen mucho de pasional. Están diseñados para cumplir con unas exigencias que conlleva en ocasiones, mucho maltrato y una indiferencia total por parte de su conductor. Las historias pasionales, como esta que nos ocupa, giran en torno a modelos menos accesibles, a coches especiales.

Historia relacionada con Daytona y con Ferrari. A estos últimos los conocemos todos, pero conocer Daytona es menos probable. Daytona Beach es una ciudad del condado de Volusia, en el estado de Florida, Estados Unidos. Es una ciudad famosa por acoger a los estudiantes universitarios durante las vacaciones y por los motores, más propios de películas, que frecuentan sus carreteras.

Ferrari Daytona

Pero en el mundo del motor es más conocida por su circuito, el Daytona International Speedway, sede de la NASCAR y donde se celebra la Daytona 500, similar a las 500 millas de Indianapolis de la IndyCar, per con coches NASCAR. En dicha pista también se disputan las 24 Horas de Daytona, un evento que fue parte del calendario del Campeonato Mundial de Resistencia entre 1960 y 1980, así como detonante de nuestra historia.

Conocer el comienzo de lo que vamos a ver requiere viajar hacia atrás en el tiempo, hasta 1967, y ser testigos de la victoria de Ferrari con el 330 P4 en las 24 Horas de Daytona. Realmente esa victoria es uno de los temas más rumoreados y comentados, pero los motivos de todo el meollo fueron otros. Por aquel entonces, Ferrari quería sustituir al 275 GTB/4, que ya comenzaba a notar el peso de los años y de paso, plantar cara a ese nuevo deportivo diseñado por Marcello Gandini: el Lamborghini Miura.

El epicentro de nuestra historia es, evidentemente, el Ferrari 365 GTB/4 mal llamado ‘Daytona’. La marca nunca usó dicho apelativo en el modelo, aunque sea hoy día el nombre por el que todo el mundo lo conoce. Anécdota que puede que contemos algún día, pero no hoy. Vamos a centrarnos en otros aspectos, como lo contradictorio que fue el modelo o lo espectacular que resulta su diseño, más en concreto la unidad de las fotos.

Motor Ferrari 365 GTB/4 Daytona by Harrah

De hecho, el Ferrari 365 GTB/4 de las fotos es, posiblemente, una de las unidades de calle más bestias y llamativas de los 1.400 ejemplares fabricados. La idea de su creación tiene origen en el importador yankee Bill Harrah, quien llegó a ser propietario de la mayor colección de coches del mundo, con 1.400 unidades. Pero esto lo vamos a dejar para el final.

El Ferrari 365 GTB/4 ‘Daytona’ es un coche espectacular. Si alguna vez lo has podido ver en vivo y en directo estarás de acuerdo conmigo en eso, pero además, si has podido verlo junto a un Lamborghini Miura entenderás todavía mejor los comentarios y lo contradictorio que resultaba en su época. Lamborghini innovaba y dejaba a todo el mundo con la boca abierta con un coche de motor central transversal y diseño ‘espacial’, mientras que el fabricante de Maranello presentaba un modelo técnicamente muy conservador, con un gran V12 delantero y con una cabina corta y retrasada; una auténtica berlinetta Ferrari.

Aquel modelo de morro interminable, se relacionó antes de pisar el asfalto con la victoria de Ferrari en Daytona, recibiendo el famoso apodo. Denominación que actualmente trae a la memoria su silueta y sus faros retráctiles, que fueron una incorporación posterior para poder venderlo en Estados Unidos haciendo que su diseño, al menos para quien esto escribe, mejorase muchos enteros.

Frontal Ferrari 365 GTB/4 by Harrah

La frontera yankee siempre ha sido el lugar predilecto para la creación de grandes máquinas. Por ejemplo, fue un importador norteamericano quien ‘solicitó’ el desarrollo de coches como el Mercedes 300SL, el BMW 507 o el culpable de la aparición del automóvil de las fotos. Aclarar que no fue el mismo importador, aunque tampoco es que sea determinante.

El caso es que los 352 CV del V12 ‘Colombo’ alojado en el vano motor del Daytona, no eran suficientes para el mencionado anteriormente, Bill Harrah. Un tipo que además de importador exclusivo para la costa este de Estados Unidos, era todo un visionario con una reputación intachable en el ámbito de los negocios llegando a poseer varios casinos.

Harrah adquirió el 365 GTB/4 en 1971, pero no era un Daytona normal, estaba hecho a capricho gracias a sus contactos directos con fábrica (era cliente desde 1959). El color era ‘RAme Metallizzato’, tenía cuero beige, llantas borrani y aire acondicionado Borletti. Detalles exclusivos a más no poder a comienzos de los 70, pero poco satisfactorios para el señor Harrah.

Interior Ferrari 365 GTB/4 Daytona

Si eres seguidor del fabricante italiano, amante del Daytona en particular, del motor en general o de los clásicos en especial, habrás notado los cambios que a simple vista se puede apreciar. Bill Harrah ‘americanizó’ su 365 GTB/4 hasta convertirlo en una de las unidades más espectaculares de la saga.

Francisco Mir’s Service Center es el nombre bajo el que unos especialistas en la marca, acometieron los trabajos de modificación que, según llegó a Norteamérica, sufrió el Daytona de Harrah. Proceso cuyo resultado fue una especie de hot rod italoamericano con el culo alto y respingón, ruedas más grandes motivadas por las nuevas llantas de origen muy racing, pasos de rueda ensanchados y un motor más potente.

De 352 CV se pasó a unos generosos 386 CV mediante nuevos pistones, válvulas y otra serie de piezas procedentes de competición. Unas mejoras que permitieron dar forma a una curiosa leyenda urbana, en la que un vendedor de helicópteros, intentado que Harrah comprará un modelo de Sikorsky, afirmó que era la forma más rápida para sus desplazamientos entre Reno y el Lago Tahoe.

Ferrari 365 GTB/4 Daytona

La épica historia dice que Harrah prometió comprar el Sikorsky si demostraba ser, realmente, más rápido que su Ferrari. Basta decir que el Sikorsky nunca llegó a manos del señor Bill Harrah ya que, supuestamente, el Daytona completó el trayecto antes que el helicóptero marcando medias de 235 km/h. ¡¡Medias!! Es decir, que en algunos tramos circuló casi al máximo de sus posibilidades.

Una de las muchas historias que rodean al Ferrari 365 GTB/4, que fue capaz de plantar cara a todo un superdotado como el Lamborghini Miura. Una berlinetta que ha pasado a la historia con un nombre que no le corresponde, debido a un motivo erróneo, pero que demuestra lo ‘romántico’ del automovilismo clásico. Algo que muy posiblemente, nunca se vuelva a recuperar.

Fotos del Ferrari 365 GTB/4 Daytona by Harrah

Fotos vía RM Sotheby’s

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here